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Carta en 6 idiomas

Tu carta habla 6 idiomas

Traducción automática con un glosario gastronómico fiable: el turista elige su idioma al abrir la carta por primera vez y lee platos y alérgenos como un cliente de casa.

Activación inmediata · Sin permanencia · Asistencia 7/7

Una carta multilingüe bien hecha vale tanto como un camarero más en zona turística: el cliente extranjero lee descripciones y alérgenos en su idioma y pide con seguridad, sin convertir al personal en una oficina de intérpretes. Con Ordinami la carta está disponible en 6 idiomas, con traducción automática y un glosario gastronómico que protege los platos de la tradición de traducciones embarazosas. Así funciona.

El idioma se elige al abrir la carta por primera vez

Cuando el cliente escanea el QR por primera vez, la carta le pregunta dos cosas: en qué idioma quiere leer y si tiene alergias. A partir de ahí todo —categorías, descripciones, variantes— está en su idioma, y los platos que contienen sus alérgenos aparecen resaltados en rojo, bien visibles mientras hojea.

Es una diferencia enorme respecto a la carta de papel «en inglés bajo petición», a menudo con dos temporadas de retraso: aquí la elección es del cliente, inmediata, y la versión traducida es idéntica a la original porque es la misma página. Puedes ver la experiencia en vivo en la carta de ejemplo.

6 idiomas, una sola carta que mantener

El problema de las cartas traducidas no es traducirlas una vez: es mantenerlas al día. Cada plato nuevo, cada precio retocado, cada sugerencia fuera de carta habría que trasladarlo a cada versión, y por eso la carta en inglés de tantos restaurantes casi siempre va más atrasada que la original.

Con Ordinami la carta es una sola: modificas el plato en la versión original y la traducción automática mantiene alineados los demás idiomas, en tiempo real. Seis versiones de la carta con el coste de mantenimiento de una, y el turista nunca se encuentra con el plato que «en inglés no está».

El glosario gastronómico: traducciones que no hacen sonreír

Cualquiera que haya viajado se ha topado con la carta traducida al pie de la letra, con resultados que acaban fotografiados en redes. El problema es conocido: los traductores genéricos tratan los nombres de los platos como palabras cualquiera, y la cocina mediterránea está llena de nombres que, traducidos palabra por palabra, se convierten en otra cosa: unos huevos rotos vertidos literalmente al inglés son algo que un angloparlante no pediría jamás, y el turista se ríe de la carta en vez de disfrutar de la comida.

Por eso las traducciones de Ordinami pasan por un glosario gastronómico fiable: sabe qué términos hay que traducir, cuáles explicar y cuáles dejar en el idioma original, porque «paella» y «carbonara» son ya palabras internacionales, y el plato típico vende más con su nombre de verdad acompañado de una descripción clara.

Alérgenos traducidos y resaltados en rojo

El cliente extranjero con una alergia es la persona que más necesita entender la carta y menos herramientas tiene para hacerlo: no puede leer los ingredientes y muchas veces no sabe explicar su alergia en español. En la carta multilingüe de Ordinami los alérgenos del Reglamento (UE) 1169/2011 viajan junto con las traducciones: cada plato muestra los suyos en el idioma elegido, y los que el cliente indicó al abrir la carta por primera vez aparecen resaltados en rojo.

Para la sala significa menos conversaciones difíciles por señas y más seguridad: la información obligatoria llega por escrito, clara, en el idioma correcto, y se mantiene alineada con cada cambio de receta, porque vive en el mismo panel que la carta.

No solo turistas: por qué compensa igualmente

La carta multilingüe también trabaja fuera del servicio. El enlace de la carta en la ficha de Google y en las redes habla a quien está planificando el viaje: el turista que encuentra la carta en su idioma antes incluso de salir de casa apunta tu local en la lista. Para hoteles, casas rurales y locales cerca de los puntos turísticos es casi un requisito: el huésped que entiende lo que está pidiendo pide con más confianza, y la cena acaba en las reseñas por los motivos correctos.

Y está el efecto en el trabajo de sala: cada mesa extranjera que se entiende sola es tiempo devuelto al servicio. En los locales muy turísticos, en las noches llenas, es la diferencia entre un servicio fluido y un camarero convertido en intérprete a tiempo completo.

Cómo se activa

La carta en 6 idiomas está incluida en el plan MEDIO de Ordinami por 49,90 €/mes, junto con los pedidos desde la mesa y los vídeos de los platos; la comparativa completa está en la página de precios de la carta digital. No hay nada que traducir a mano: subes la carta en tu idioma y los demás se activan solos.

Si la carta aún no está online, se empieza por ahí: creas tu cuenta, cargas platos y alérgenos con el asistente guiado y la carta multilingüe queda lista en el mismo QR. Activación inmediata y sin permanencia, como en todos los planes.

Preguntas frecuentes

¿En cuántos idiomas está disponible la carta?

En 6 idiomas: el cliente elige el suyo al abrir la carta por primera vez y desde ese momento lo lee todo traducido, alérgenos incluidos.

¿Tengo que traducir los platos a mano?

No: las traducciones son automáticas y se mantienen alineadas con cada cambio de la carta. Tú solo gestionas la versión original.

¿La traducción desvirtúa los nombres de los platos típicos?

No: el glosario gastronómico sabe qué términos dejar en el idioma original —como los nombres de los platos de la tradición— y cuáles traducir o explicar.

¿Los alérgenos se ven también en los idiomas traducidos?

Sí: los alérgenos del Reglamento (UE) 1169/2011 se traducen con el resto de la carta, y los platos con los alérgenos indicados por el cliente aparecen resaltados en rojo.

¿En qué plan está incluida la carta multilingüe?

En el plan MEDIO por 49,90 €/mes, que incluye también los pedidos desde la mesa y los vídeos de los platos.

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